El título “Registros de morosos” apunta a archivos o registros donde se guardan datos sobre débitos vencidos y no pagado.
A los perjudicados, en cantidad numerosa, se niega el derecho a adquirir un crédito o cumplir el viaje idealizado. En dichos registros se reúne información sobre personas con deudas pendientes, pasadas o actuales. Estas informaciones facilitan a entidades financieras y otras empresas protección contra clientes deudores
Aunque parezca correcto, la práctica incurre en errores que incluyen en las listas negras a personas honradas con sus responsabilidades financieras, ya que puede pasar el caso en que coincidan sus señas de identidad con las de supuestos morosos, considerando el hecho de que algunas empresas no confrontan el número del DNI.
La Agencia de Protección de Datos presenta una inmensa suma de archivos públicos. Más conocido por ASNEF, la Asociación Nacional de Entidades de Financiación suele ser uno de los archivos legales más importante.
Para proteger a las personas y dar el derecho al perjudicado a acceder a los datos del fichero, repararlos o cancelarlos en caso de inexactitud y del uso incorrecto de la informática respecto al honor e intimidad personal, se creó, a través de la LOTARD, la Agencia de Protección de Datos, Ente Público independiente.
Se introdujo también un concepto más amplio que el de la intimidad – la privacidad, y se proyecta la probabilidad del pago de una indemnización, siempre que convenga.
Lo que pasa es que no todos los registros cumplen la Ley con rigor. La APD sigue luchando por la normalización del sector, aunque la LORTAD no establezca supuestos de responsabilidad legal, y sí lo hace el nuevo Código Penal, que legaliza y prevé la comisión de delitos a través de la informática.
Para Amadeo Petitbó, presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia – TDC, dichos listados desempeñan el papel de reparación y clarificación del tráfico mercantil.
Se ha de buscar un equilibrio: que las empresas tengan un adecuado filtro y estén protegidas y defendidas de los morosos, y las personas que cumplen con sus compromisos financieros estén garantizadas respecto al mantenimiento de su buen nombre.
Es significativo señalar el evidente ánimo de ganancia por parte de las empresas que detienen el control de los ficheros de morosos