HISTORIA DE LOS PARAÍSOS FISCALES
Los paraísos fiscales tienen su origen y principios de evolución histórica en la segunda mitad del siglo XX. Algunos territorios evolucionaron a través del tiempo de forma dinámica por estímulos y causas distintas, ejecutando estructuras y sistemas jurídico-fiscales habilitados para atraer el capital extranjero. En la posguerra, tuvieron su apogeo, con el desarrollo industrial y económico y con el proceso de descolonización de algunos estados europeos.
Como Costa Rica, Hong Kong o Panamá, algunos territorios fundaron sus prácticas tributarias bajo el principio de territorialidad. Otros, como la Isla de Man, Holanda, Luxemburgo o Suiza, han tenido sus fundamentos en la competencia fiscal. Algunos pequeños Estados (antiguas colonias de potencias mundiales) se destacaron por iniciar esas prácticas fiscales como una posibilidad extra de conseguir recursos.
Al darse cuenta de la adquisición de poder económico y financiero y de las pérdidas y amenazas a sus economías, los países industrializados despertaron para el bloqueo y desestimulo al uso de estos territorios, aunque de alguna manera estos hayan colaborado a la estructura del suceso. Así que el concepto de “paraíso fiscal” como una isla paradisíaca o territorio de ventajas e impuestos inexistentes se está cambiando en territorio con normas más rigurosas y controles antes inimaginables.


